Seamos sinceros: nos da miedo hacer testamento. Sin embargo, inisisto una vez más…. «HACER TESTAMENTO NO MATA» repítelo conmigo las veces que haga falta, hasta que te convenzas. De hecho yo soy prueba viviente de que no mata (lo hice hace quince años y aún sigo aquí)
Sin embargo, si no quieres ir a una notaría (aunque sería lo más lógico y sencillo) puedes redactar tus últims voluntades por escrito. Es lo que conocemos como Testamento ológrafo. Este testamento está escrito enteramente a mano por el testador, quizás es la forma más personal de expresar tus últimos deseos. Es tu voz, tu letra, tu esencia plasmada en papel. Cada palabra que escribes es un legado, cada frase una muestra de afecto y consideración hacia tus seres queridos. ¿Te has detenido a pensar en el impacto emocional que tendría para tu familia leer tus últimas voluntades escritas con tu puño y letra?
Sin embargo, la emotividad de este acto no debe hacernos olvidar la importancia de cumplir con los requisitos legales. Aquí es donde muchos se encuentran en una encrucijada. ¿Cómo asegurarse de que este documento tan personal sea legalmente válido? ¿Cómo garantizar que tus deseos se cumplan exactamente como los has plasmado?

REQUISITOS PARA HACER TESTAMENTO OLÓGRAFO
Nuestra legislación establece los siguientes requisitos para poder hacer testamento ológrafo en el artículo 688 del Código Civil
- Autografía total: Debe estar escrito íntegramente a mano por el propio testador, sin utilizar medios mecánicos o digitales.
- Firma del testador: Es imprescindible que el testador firme personalmente el documento al final del mismo.
- Fecha completa: Debe incluir la fecha exacta (día, mes y año) en que se redacta. La ausencia o incorrección de la fecha puede invalidar el documento.
- Mayoría de edad: Solo pueden otorgarlo personas mayores de edad.
- Salvado de tachaduras o enmiendas: Cualquier corrección o tachadura debe ser salvada con la firma del testador.
Errores frecuentes que se deben evitar
La jurisprudencia española ha señalado reiteradamente algunos errores comunes que pueden llevar a la nulidad del testamento ológrafo:
- No escribirlo íntegramente a mano: El uso de medios digitales o mecanografiados invalida automáticamente el testamento.
- Omisión o error en la fecha: La falta de fecha clara o errores significativos en ella pueden provocar su nulidad por imposibilidad de determinar la capacidad del testador al momento del otorgamiento.
- Ausencia de firma: La falta de firma al final del documento hace nulo el testamento.
- Falta de claridad en las disposiciones testamentarias: Expresar voluntades ambiguas o confusas puede generar conflictos interpretativos entre los herederos.
- No protocolizarlo tras el fallecimiento: El testamento ológrafo debe presentarse ante notario para su protocolización dentro de un plazo máximo de cinco años tras el fallecimiento del testador. No hacerlo supone la pérdida definitiva de su validez.
El curioso caso de la carta de amor que se convirtió en Testamento ológrafo
Hay un caso muy llamativo que sucedió a finales del siglo XIX y que fue enjuiciado en los años veinte del siglo pasado. Una pareja se hicieron novios y él le envió una carta de amor a ella. Pues bien, muchos años después, ella tomó esa carta de amor y escribió . La pareja no tuvo hijos y los sobrinos querían el patrimonio de ella, pero él aportó esta carta y logró que el Tribunal Supremo aceptara que era un testamento ológrafo perfectamente elaborado. No me digas que no es bonito. Ahí te la dejo.

Ten cuidado con lo que escribes que todo cuenta.
Espero que en el futuro sea posible hacerlo también en una tablet porque los tiempos van cambiando, de hecho y aunque son muchos los juristas que no lo ven, yo creo que debería procederse a legislar en ese sentido para clarificar.
Espero que te haya quedado claro como hacerlo, pero si necesitas asesoramiento puedes acudir a mí soy Anabel Rodríguez Sánchez, abogada especialista en derecho de familia, sucesiones y derecho de propiedad intelectual. Y estaré encantada de orientarte. Espero tus preguntas.